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Ansiedad

Ocuparse vs Preocuparse

 

Lunes. Antes de levantarte ya te sientes cansado. No pudiste dormir bien, y tienes mucho por hacer. Sensación incómoda en la boca del estómago ó una leve dificultad para respirar. No quieres ir a trabajar. Ya es una sensación típica en ti.

¿Lo peor? Todo el fin de semana estuviste pensando en los problemas que vas a tener en la oficina, la hipoteca ó con la familia.

 

¿QUÉ ME ESTÁ SUCEDIENDO?

La ansiedad no nos deja descansar. Es una emoción hija del miedo y provocada por algún pensamiento que, por lo general, es un problema.

Igual que todas las emociones, tiene su ubicación en el sistema límbico del cerebro. Específicamente en la Amígdala.

Ésta es la encargada de activar el Cerebro ante cualquier peligro que aún no ha ocurrido, pero que en un futuro puede presentarse.

Su función nos permitió sobrevivir cuando nuestra especie vivía en cavernas y éramos atacados por una serpiente o un lobo.

La amígdala activa el alerta en todo el cuerpo para 2 respuestas específicas: huir o pelear.

Sin la amígdala hubiésemos sido presa fácil de cualquier depredador y no habría subsistido la humanidad.

El problema hoy es que ya no vivimos en cavernas. Nuestra vida no está en constante peligro. Cambió nuestro estilo de vida pero no el Cerebro.

Conclusión: Reaccionamos de forma exagerada a muchas situaciones.

 

¿CÓMO EVOLUCIONA ESA ANSIEDAD?

Este miedo se alimenta a sí mismo. Se hace cada vez más frecuente. Nos impulsa a imaginamos muchas formas de cómo “el problema” puede empeorar, causando que nuestra atención esté puesta en él durante todo el día.

Esta sensación no nos deja dormir ni comer tranquilos. Nos mantiene de mal genio y nos puede enfermar de gastritis ó hipertensión.

 

5 Pasos para superar la ansiedad

1. Identificar el pensamiento que causa la ansiedad. Especificar qué me mantiene alerta.

2. Ocuparse del problema. Pensar soluciones del problema actual. No preocuparse con

situaciones que aún no han sucedido.

3. Tiempos en la implementación de la solución. Cuando tenga clara la solución establecer fecha

de su ejecución. Así evitaremos pensar en el problema en todo momento.

4. Comparar el problema. Si cuando descansamos el problema comienza a dar vueltas en nuestra

cabeza cierra los ojos y piensa en detalle una situación muy grave. Una persona enferma.

Alguien en medio de una guerra. Luego enfoca tu atención en algo que te cause placer y

tranquilidad. Trata de imaginarte en esa actividad con todo el detalle posible.

5. Si no encuentro una solución. Criticar ese problema para ver qué cosas son exageraciones.

Qué cosas son reales. Qué cosas están ocurriendo y cuales aún no han ocurrido.

 

Y recuerda que:

Ejercicios. Endorfina es la sustancia que libera el Cerebro al hacerlos. Ayudando a relajarnos.

Concentrarse en cada actividad. Enfócate en lo importante y todo lo que te distrae desaparecerá.

El cerebro es como un músculo. Mientras más repitas y ejercites lo aprendido, más rápido verás los cambios.

El Miedo es una emoción. El truco es darle la importancia que tiene. Y siempre ocupa tu mente en las soluciones más que en el problema.

 

Dr. Yohan Rojas

Mi Gimnasio Mental